¿Remedios caseros o conocimiento antiguo?

Con todo lo que estamos viviendo con el coronavirus, se ha notado que: aunque las medicinas modernas claramente son de suma importancia, como las vacunas, muchas personas ha redoblado esfuerzos en revivir una tradición que poco a poco se estaba dejando de lado, el uso de plantas medicinales.

En la actualidad, al hablar de tratamientos para enfermedades nos viene a la mente el medicamento moderno ya sea en forma de; inyecciones, soluciones, pastillas, entre otras.


Como mencione anteriormente hoy día se trata de reanimar el uso de los (ahora llamados) “remedios caseros” los cuales están relacionados con plantas y cómo estos pueden ayudar a aliviar las enfermedades que nos aquejan, estos remedios normalmente vienen como un conocimiento que se adquiere de las personas mayores de nuestras familias, ya sea abuelas, abuelos, que a su vez ellos recibieron de generaciones anteriores.

México y a mi consideración toda Latinoamérica tienen una gran herencia cultural en cuanto se refieren a plantas medicinales para tratar diferentes padecimientos.

El caso particular de México: en la actualidad se han identificado hasta 5,000 especies que tienen aplicaciones curativas, las cuales son comúnmente utilizadas por más de 60 grupos étnicos (González-Stuart y Rivera, 2009),

Esto se debe a que, desde tiempos antiguos, nuestros ancestros observaron que las plantas tenían propiedades curativas y es por ello que han sido utilizadas para el tratamiento de diferentes patologías, las culturas antiguas creían en un equilibrio entre el hombre y la naturaleza, y esto fue donde las plantas medicinales tuvieron un papel muy importante con la revitalización y el aumento de las fuerzas espirituales (León y Domínguez, 2020).

Gracias a los datos arqueológicos se puede ver revelada información a través de cerámicas, esculturas y pinturas a cerca de la importancia de las plantas medicinales en la época prehispánica, por ejemplo; El mural de Tepantitla, en Teotihuacan, es una muestra de la variedad de plantas y remedios que se conocían en la época prehispánica (Lozoya, 1999).

De hecho En varios estados de la República Mexicana existe una arraigada tradición de curanderos, hierberos, hueseros, sobadores y parteras con un amplio conocimiento sobre plantas medicinales de sus regiones (Manzanares, 2006).

Algunos ejemplos sobre esto lo podemos ver en Ciudad de México o Tlaxcala donde la importancia de esta práctica la podemos ver reflejada tanto en la época prehispánica como en la actualidad; con los prehispánicos lo vemos representados en los jardines reales de Tenochtitlan fundado por Moctezuma Ilhuicamina (Cetzal y Noguera, 2014) o el jardín botánico más antiguo que se menciona en la historia de México, ubicado al oriente de Texcoco, mandado a construir por Netzahualcóyotl (Alcántara, 2014).

Actualmente en Tlaxcala lo vemos en el jardín botánico Tizatlán donde se estudian 49 especies medicinales de 200 recolectadas en el estado (Plantas, 1993).

Otro estado que podemos tomar como ejemplo sería Oaxaca donde en su cultura podemos notar una preservación actual a través de, por ejemplo: María Sabina una mujer que extendió de forma nacional e internacional el uso de hongos como medicina (Boletín Herbolaria Mexicana, 2001).

Por otro lado en Yucatán Las enfermedades y los males provenían según los mayas, de los malos vientos, de los hechizos y brujerías, de la conjunción de los astros, o por el enojo de alguno de los dioses de la teogonía maya. El Ah-men era un profeta y adivino, que curaba los males espirituales de sus pacientes por medio de la inspiración divina que recibía en sus largos trances con los espíritus y dioses que invocaba. Utilizaba el “zaztún” o piedra taumaturga y conocían el secreto de muchas yerbas curativas (Xiu, 1998).

Estos estados son una pequeña, pero muy importante, muestra de la gran importancia que tenían las plantas medicinales en la actualidad y actualmente ya que podemos notar que la medicina tradicional o las plantas medicinales no se han olvidado, en cambio han mutado o “evolucionado” a los tan famosos “remedios caseros” que en el fondo es muy parecido, y esto ha logrado salvar una práctica milenaria en nuestro país, a través de la tradición oral en nuestras familias, pero que se puede perder si no registra.

Teniendo esto ultimo en consideración, dejaremos a manera de registro unos cuantos “remedios caseros” recopilados de los estados que pusieron como ejemplo:

Ciudad de México-Tlaxcala

  • Ruda: Con un manojo se unta en el cuerpo para quitar el “mal de ojo” o “el aire”, también como chiqueadores (es la acción de meterlo en tu boca y hacerlo bolita, para después ponerlo en tus sienes) para el dolor de cabeza
  • Manzanilla: En té para dolor de estómago y para el lavado de ojos, también para aspirar los vapores y con esto descongestionar.
  • Hierbabuena: En un té con tequesquite (sal encontrada mayormente en centro de México) para las agruras, con leche hervida (pero este enfocado para los bebés) para dolor de estómago), (y para los adultos) la hojas más canela más sal para el dolor de estómago.
  • Papa: También como chiqueadores para dolor de cabeza.
  • Tomate (verde): Asado se usa la piel para frotar las anginas.
  • Eucalipto, pirul, romero, ruda: Esto es para un baño caliente para las recién paridas, a manera de relajador y para prevenir “malos aires” o “mal de ojo”.
  • Pingüica y cabellito de elote: Se utiliza para curar el “mal de orín” (infección en las vías urinarias”.
  • Flores de naranjo: En té para calmar los nervios
  • Hoja de guayaba: En té para controlar la diarrea
  • Hojas de Zapote: En té para la presión
  • Hojas de bugambilia: Estas hervidas con ajo para la tos
  • Epazote: Para desparasitar
  • Sábila: Para quemaduras o desinflamar golpes
  • Hojas de cempazúchitl: En té con tequesquite para el empacho
  • Orégano: Té más chocolate caliente para el dolor de menstruación.
  • Malva: En un baño caliente para calentura, varicela, moretones.
  • Tela de cebolla: Para quemaduras y parar sangrado
  • (Comunicación personal, 2020)

Oaxaca

  • Hoja de “grilla” o higuerilla: Servía para la temperatura junto al cebo de cerdo, con esta se hacia una pasta, se coloca en las plantas de pies, estómago y en las sienes como chiquiador.
  • “Somaque”: Se utiliza para cerrar heridas, esta se tiene que secar o tostar y se tritura bien, luego se coloca en la zona afectada.
  • Árbol de “tilcalingo”: los tallos de este se utilizan para las fracturas de huesos, ya que los ocupan para entablillar la zona afectada.
  • Proletaria: Para el dolor de muela, se pone a hervir y se hace buches con esta.
  • Corteza de encino rojo: Para endurecer los dientes, se mastica
  • “Yucagua”: para la diabetes se toma del diario en agua, o para el susto.
  • Sábila: Para bajar hinchazón
  • “Manrubio” o Marrubio: Para la comezón, se hierve el agua se agrega la planta y se da un baño.
  • Caldo de nopal: Esta con picante, para curar la “cruda”
  • Hierba “muitle” o muicle: En té para estreñimiento
  • (comunicación personal, 2020)

Yucatán

  • Naranja agria: Para el susto o golpes
  • Ruda: Un baño con agua calientes y esta planta para la varicela
  • Bugambilia morada: Un té para la gripa
  • Pepino cat: Un té para piedras en el riñón
  • Tabaco: Con alcohol para ahuyentar las garrapatas
  • Tomate (rojo): Para quemaduras
  • Sábila: En el cabello para evitar caída
  • Zapote negro: Para subir hemoglobina
  • Chaya: Para el escorbuto y diurética
  • Limón: Al olerlo evita mareos
  • Hojas de naranja agria: En té como relajante
  • Ruda: Para el dolor de cabeza
  • Orégano: Al tostarlo el aceite que suelta sirve para el dolor de oído
  • Hoja de habanero: En té se usa para lavar heridas para la cicatrización
  • (Comunicación personal, 2020)

Referencias:

Alcántara S. 2014. Jardín y paisaje en el México prehispánico. Revista Espaço Acadȇmico. N° 156-Maio. Año XIIIISSN-1519-6186.

Alberti-Manzanares, P. (2006). Los aportes de las mujeres rurales al conocimiento de plantas medicinales en México: Análisis de género. Agricultura, sociedad y desarrollo, 3(2), 139-153.

Boletín Herbolaria Mexicana. 2001. Vol. 1, Núm. 2. Tlaxcala, Red Mexicana de Plantas medicinales y aromáticas S.C.L. p: 50-53.

CETZAL-IX, W. I. L. L. I. A. M., & NOGUERA-SAVELLI, E. L. I. A. N. A. (2014). Jardines prehispánicos de México. Desde el Herbario CICY, 109.

León, M. C., & Domínguez, G. J. (2020). Usos comunes para algunas plantas en México. TEPEXI Boletín Científico de la Escuela Superior Tepeji del Río, 7(14), 83-85.

Lozoya, X. (1999). Un paraíso de plantas medicinales. Arqueología mexicana, 7(39), 14-21.

Plantas. 1993. Plantas Medicinales del Estado de Tlaxcala. Jardín Botánico Tizatlan. Tlaxcala, Gobierno del estado de Tlaxcala. 30 p.

Xiu Chacon, G. A. (1998). El arte curativo de los Mayas y los primeros médicos de la Península de Yucatán. Rev. bioméd. (México), 38-43.