La Materialidad del Placer en la Antigüedad

En algún momento de nuestra vida, hemos interactuado o escuchado de los llamados juguetes sexuales, que básicamente son artefactos hechos de diferentes materiales, formas y texturas para autosatisfacer o aumentar el placer sexual con nuestra pareja. Sin embargo, este tipo de artefactos no son invenciones de este siglo sino de milenios atrás. Pensemos por un momento como el ser humano se ha ayudado de herramientas para solucionar problemáticas: hachas para talar, puntas de flecha para cazar y ¿por qué no? objetos para estimular sexualmente a sí mismo y a otros.

No obstante, para la arqueología puede resultar difícil llegar a conclusiones solidas sobre el uso de un objeto, ya que, muy frecuentemente, eran hechos con materiales perecederos como madera o cuero. En este post hablaremos específicamente sobre los determinados objetos fálicos y terminaremos con una breve discusión sobre el tema. Antes de continuar, debemos aclarar que un objeto fálico puede o no ser un “dildo”, estos últimos cumplen una función especifica en el acto sexual, mientras que los primeros pueden tener diferentes funciones rituales.

¿Los primeros falos?

File:Hohle fels phallus©urmu 2014.jpg
El falo de Hohle Fels se ensambló a partir de 14 fragmentos. La obra de arte de aproximadamente 28.000 años de antigüedad y casi 20 centímetros de largo hecha de limolita verde grisáceo pesa 287 gramos. – Wikimedia

Se puede reconocer que el primer objeto fálico fue encontrado en Alemania, en la cueva Hohle Fels. Esta pieza, estaba hecha de limolita con una textura suave y con una altura de 8 pulgadas y 1,1. pulgadas de ancho. Se cree que tiene alrededor de 28.000 años, y se diferencia de otros descubrimientos antiguos en que es una clara representación de un pene, a diferencia de las figurillas de fertilidad femenina (como la Venus of Willendorf) que se encuentran con más frecuencia durante las excavaciones.

Olisbos Griegos

Cerámica griega con falo artificial
y cuerdas – http://historsex.blogspot.com/

Cuando pensamos en la Antigua Grecia lo primero que se nos viene a la mente es su arquitectura tan característica, sus avances en los campos del conocimiento humano como la filosofía o las matemáticas. Sin embargo, no podemos olvidar que la sociedad griega antigua gozaba y concebía la sexualidad de manera muy abierta a diferencia de la sociedad occidental actual. Si bien, no tenemos evidencia física de dildos o olisbos (conocidos así en la antigüedad), contamos con evidencia escrita como lo narran Aristófanes en Lisistrata en el verso 112 específicamente:

“Y ni siquiera de los amantes ha quedado ni una chispa, pues desde que los milesios nos traicionaron, no he visto ni un solo consolador de cuero de ocho dedos de largo que nos sirviera de alivio cueril. Así que, si yo encontrara la manera, ¿querríais poner fin a la guerra con mi ayuda?”

Como dato interesante, Lisístrata (del griego Λυσιστράτη “la que disuelve el ejército”), habla sobre mujeres atenienses y espartanas que declaran una “huelga sexual” para obligar a sus conyugues y amantes a firmar la paz y acabar con la famosa Guerra del Peloponeso que duró casi treinta años. Con esto en mente, hay quienes conciben a esta obra como una de las primeras huelgas de mujeres de la que haya registro.

Kantharos del Pintor de Nicóstenes, c. 525-510 a. C.; Museum of Fine Arts, Boston. 
Kantharos del Pintor de Nicóstenes, c. 525-510 a. C.; Museum of Fine Arts, Boston. – Martos Montiel

De manera similar, encontramos evidencia grafica de estos objetos en cerámica griega, que incluso han dado pie a interpretaciones sobre los usos de estos no solo como artefactos de placer, sino, como objetos rituales para ceremonias o eventos, de esto se puede leer mas el siguiente blog. De igual forma, ambas evidencias han servido para generar interpretaciones sobre la concepción de la homosexualidad femenina en la Antigua Grecia.

Dinastía Han

Falo, desenterrado de la Tumba 1, Montaña Dayun, Xuyi, Jiangsu. 
Período Han occidental (206 a. C. – 9 d. C.), siglo II a. C. 
Bronce. –
Museo de Nanjing 

En 2012, dentro de la provincia de Jiangsu, región cercana a Shanghái, se excavo una antigua tumba del primer rey de la provincia de Jiangsu, Liu Fei, medio hermano del emperador Wu de la dinastía Han. El Museo de Arte Asiático en San Francisco comento lo siguiente en relación a los objetos fálicos de metal: “No es raro encontrar falos enterrados en las tumbas de los nobles de la dinastía Han. La superficie pulida de este indica que no se hizo meramente para el entierro, sino que se usó antes del entierro. El cuerpo hueco y los orificios de rosca alrededor de la base también sugieren que el falo fue diseñado para ser utilizado realmente.”.

Este objeto así como otros encontrados en la tumba, datan del siglo II a.C y han sido encontrados junto con “tapones” anales los cuales eran introducidos en el difunto para no dejar escapar su “esencia” según la visión del taoísmo. De igual forma, se encontraron objetos similares a un “strap-on” que según el co-curador del Museo de Yizheng ,Fan Zhang “No está claro cómo se usaban exactamente, pero posiblemente estaban sujetos con correas de seda o cuero”.

Es importante mencionar que, existe cierto grado de contradicción entre la concepción de la sexualidad en este tiempo y espacio del mundo. Si bien la gente Han estaba interesada en las artes taoístas del dormitorio y creían que el coito guiado entre hombres y mujeres podría ayudar a lograr la salud y la longevidad, también tenían grandes castigos a la infidelidad: las mujeres que se atrevieron a ser infieles fueron desnudas, torturadas y humilladas públicamente sobre una silla de montar con un consolador mientras la gente les arrojaba piedras.

El reto de la arqueología y la critica a la historia

En los últimos segmentos de este post, hemos visto como la humanidad ha dejado evidencia de su forma de ejercer su vida sexual. No obstante, nos enfrentamos con una serie de complicaciones al momento de realizar interpretaciones sobre esto. En el caso de la Antigua Grecia, hay recordar que la evidencia fue realizada por un sector de la población privilegiada y en su mayoría hombres por lo que no terminamos de tener una visión panorámica de la vida sexual antigua.

La visión tradicional de la historia da por sentado muchas veces la “verdad” o la realidad histórica por lo que hay escrito en papel . Por otro lado, la arqueología tiende a cuestionar lo escrito en papel, y pone en la mesa la materialidad como una de las muchas realidades de la antigüedad. Sin embargo, no siempre es posible recuperarla debido a la durabilidad de los materiales con las que se hicieron los artefactos. Por lo cual, es necesario complementarse con distintas disciplinas para llegar a interpretaciones completas de un contexto en especifico.

Con esto, podemos concluir que la vida sexual de la antigüedad según la evidencia arqueológica e histórica estaba libre de tabús. Tan es así que podemos encontrar artefactos fálicos diseñados para el placer, usados por hombres y mujeres sin ningún tipo de prejuicios. Si bien es cierto, aun nos quedan mas dudas sobre el papel de estos objetos en la sociedad, no podemos negar que las sociedades del pasado entendían que los placeres sexuales eran parte de la naturaleza del ser humano.