LA ARQUEOLOGÍA Y LOS ANIMALES

Los animales han estado presentes en la vida de los seres humanos desde la prehistoria, y gracias a ellos hemos obtenido diversos beneficios que van más allá de la alimentación, como puede ser transporte, ayuda en algunas labores e incluso como compañía, entre otros.

En este caso la arqueología tiene una rama que se encarga del estudio dicha relación humano-animal. Esta rama se designa como Zooarqueología y se puede definir como el estudio dela relevancia cultural de los restos faunísticos recuperados en yacimientos arqueológicos (Borrero 2011).

Ahora bien, a pesar de lo complejo que puede sonar aquello, simplemente entendamos que la zooarqueología nos ayuda a comprender el impacto que han tenido los animales dentro de nuestra vida, yendo más allá del hecho que nos sirven para alimentarnos.

De hecho es gracias a este tipo de arqueología que podemos conocer ya sean los procesos de formación de un yacimiento así como los modos de vida de las sociedades humanas del pasado. esta también es un complemento imprescindible de los estudios paleoambientales (básicamente el estudio de los cambios por los que ha pasado el ambiente a lo largo del tiempo), así como otros aspectos, incluidos el entendimiento de algunas especies extintas, como lo puede ser el caso del dodo, del cual el ser humano fue el factor principal para su desaparición (Fernández 2010, Hume 2017).

Otro aspecto interesante de la zooarqueología es la relevancia que esa tiene al momento de hablar del mundo actual, pues el estudio de los restos de animales, nos lleva a ver también como han ido cambiando a lo largo del tiempo, por ejemplo, algunas creaturas que en la actualidad son de tamaño pequeño, hace unas décadas eran “gigantescas”, a su vez, algunas otras han desaparecido del lugar donde vivimos, pero se encuentran en otro, así que básicamente se han desplazado, y las causas de este desplazamiento/movimiento es algo que también le interesa a los zooarqueólogos.

La zooarqueología también se ha puesto a estudiar los procesos de domesticación por los que han pasado algunas especies animales, y creo que las más famosas son aquellas de nuestros caninos y felinos amigos. De hecho, en el caso de los perros se han podido descubrir algunos de los orígenes de las razas que actualmente tenemos, o algunas variantes ya extintas. A veces también se dan ciertas peculiaridades como lo fue el caso de los perros-lobo prehispánicos descubiertos en el centro de México, los cuales aparte de ser usados “como mascotas” también tenían relevancia dentro de los rituales hechos por los habitantes de esa región (Valadez 1994).

Tipos de perros en Mesoamérica | Arqueología Mexicana
Imágenes de las diferentes razas de perro existentes en el México prehispánico. Imágen cortesía de la revista Arqueología Mexicana.

Como puedes ver, así como muchas otras ramas de la arqueología, la zooarqueología al ayudarnos a entender la relación entre los seres humanos y los animales del pasado, también nos está ayudando a entender el por que de nuestro presente. Ahora bien, si nos fijamos en los detalles podremos darnos cuenta que esta rama no trabaja necesariamente por su cuenta, sino que lo hace en conjunto con otras ciencias como la biología y algunas de las ramas que se derivan de esta, como la veterinaria.

Por cierto, antes de concluir, si te preguntas por que los huesos de animales se estudian separados de los huesos humanos la respuesta es simple: son diferentes. Tanto la estructura del esqueleto, como las formas, así como otros elementos hacen que los animales se distingan de los seres humanos, por ejemplo, no hemos de comparar o juntar los huesos de un pájaro (que son huecos y les permite volar) con el de un ser humano que son mas densos, entre otras cosas.

Esqueleto de Humano y Gorila. Tomado de Wikimedia Commons.

REFERENCIAS

Borrero, Luis Alberto
2011 La Función Transdisciplinaria de la Arqueozoología en el Siglo XXI: Restos Animales y más Allá. En Antípoda 13:267-274

Fernández Rodríguez, C.
2010 Zooarqueología: recuperación, muestreo y análisis. En Monografías 4: Arqueoloxía: Ciencia e Restauración. editado por López Díaz, A.J. y Ramil Reg pp.71-82 Museo de Prehistoria e Arqueoloxía de Vilalba. Vilalba (Lugo)

Hume, Julián P. 2017 Extinct Birds. Second Edition. Bloomsbury Natural History. 608 pp

Valadez, Raúl. 1994 ¿Cuántas razas de perros existieron en el México prehispánico? En Vet Mex 25 (1): 1-11.

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