El Colapso Maya: ¿Aliens, Catástrofe Natural o Mala Suerte?

Apostaría que con sólo leer el título entraste a esta nota. Y sinceramente no te culpo, puesto que está temática es de las más fascinantes que se manejan dentro del ámbito arqueológico. Lamentablemente, existe mucha desinformación acerca de lo que provocó que la civilización maya abandone sus grandes ciudades y centros ceremoniales a finales del período Clásico. De hecho, debido a lo provocativo que es el tema, numerosos “investigadores” aparecen con la presunta respuesta y que suele ser desde la más sensata, hasta la más digna de inclusión al manicomio.

Primero que nada, hay que recordar que en la arqueología no se puede tener certeza absoluta de la sucesión de los eventos, pero, tratamos de acercarnos lo más posible en base a inferencias sustentadas científica y racionalmente. Aclarando esto, vayamos a lo que realmente nos compete.

Colapso Maya: ¿Mito o Realidad?

Primero debo decir que considero que la palabra “Colapso” está mal empleada porque es una manera muy sensacionalista de “vender” los acontecimientos que pasaron. De igual manera, es necesario aclarar que realmente no hay mucho misterio como se pensaría, ya que los arqueólogos cuentan con las investigaciones y pruebas necesarias para plantear un modelo de lo que pudo haber pasado.

López y López (2002) nos dicen algunas de las características del período Clásico Temprano Maya (150/200 d. C.-650 d. C.):

*Evidente incremento de concentraciones de población, lo que hace que se desarrolle la agricultura intensiva, esto para producir los alimentos suficientes para abastecer las necesidades de los habitantes.

*Comienza el comercio a larga distancia, organizado en redes complejas.

*Influencia de los grandes estados en la economía y en la política locales, regionales e interregionales a partir del dominio comercial (dominio de ciudades fuertes y poderosas sobre otras más débiles).

*Guerras (Así es, los mayas no eran pacíficos como muchos los pintan).

*Sacrificios humanos multitudinarios.

*Urbanismo desarrollado, con planificación rigurosa, lo que significa la presencia de complejos arquitectónicos masivos.

*Además, durante este período lo teotihuacano predominó en Mesoamérica (Así es, hubo una fuerte influencia de Teotihuacán con diversas poblaciones).

Sin embargo, al final de este período, los grandes estados mesoamericanos, incluido Teotihuacán que era el centro urbano más grande y el de más influencia, caen y son abandonados, provocando que los antiguos dependientes se erijan en poderosas unidades políticas regionales. Es en este período, llamado Clásico Tardío (600-900 d.C.), cuando los mayas alcanzan su máximo esplendor, tanto en arquitectura como en la cerámica, artes y demás formas de expresión artística. En lo político, es el último gran período de las grandes dinastías mayas.

Los nuevos centros de poder se ubican ahora en emplazamientos estratégicos y empieza a aparecer un tipo de arquitectura y urbanismo defensivos.

Foias et al (1994) mencionan como estaban las cosas en el Petén en cuanto a esto. El sitio de Dos Pilas era el sitio más importante de todo el Río La Pasión, en Guatemala. En el 761 d.C. este lugar cae y se crea un vacío político en la región, lo que provoca que grupos de elite empezaran a competir por el poder, todo esto a finales del Clásico Tardío. Sin embargo, otra característica que menciona, y que llama bastante la atención, es la construcción de sistemas defensivos en la región de Petexbatun (cerca del Río La Pasión), algo muy raro en las Tierras Bajas, pero que a finales del Clásico Tardío y en Clásico Terminal se vuelve más común, sobretodo en Yucatán.

La pregunta principal que surge es ¿cuál es el motivo por el cual surge la necesidad o el deseo de construir dichos sistemas? Foias et al (1994) sugieren que efectivamente fue una consecuencia del vacío político, existente tras la caída de Dos Pilas, en donde la elite de grupos mayas del Pasión, pero fuera de Petexbatun, empezaron a competir para obtener el poder a través de diversos medios, siendo la guerra y conquista y las alianzas políticas con grupos importantes las principales vías para lograrlo.

Demarest (2001) menciona que debido a las situaciones de tensión por las que estaba pasando la región de Petexbatun ocurre un movimiento de refugiados hacía otras zonas del área maya. Culbert (1995) concuerda con que ocurrió una ola migratoria y sugiere que gran parte de estos refugiados pudo haberse quedado en el área Puuc (debido a evidencia que demuestra un incremento en la población durante en estos tiempos).

Sin embargo, menciona, que es imposible que no exista evidencia arqueológica clara que delate la presencia de personas asentadas, siquiera en los alrededores de la ciudad, además de que muy probablemente las zonas circunvecinas también debieron haber estado habitadas. Ante esta problemática, Culbert dice: “La mayor pérdida de población fue debida a muerte, aunque el proceso pudo darse más bien en un incremento de la mortalidad infantil junto con una reducción en fertilidad de las mujeres, más que de muertes masivas en un corto intervalo”. Con lo anterior se afirma que el llamado colapso maya no fue cosa de unos cuantos días y que no ocurrió de manera súbita catastrófica, que es como se expone de manera sensacionalista en los medios de información populares.

Entrando más a la parte paleoclimática (el estudio del medio ambiente del pasado y los cambios que este tuvo), es evidente que ante la llegada de más gente, los refugiados que huyen de la guerra, a lugares que ya de por sí se encuentran habitados hasta el tope, era necesario explorar nuevas formas de explotar la tierra para satisfacer las necesidades de la mayoría. Para Culbert (1995) el sostenerse con la agricultura de milpa con barbecho (no sembrar la tierra durante un tiempo para que se regenere) era ya ineficiente y no podía satisfacer las necesidades alimenticias de la población y se sugieren otros sistemas como los de barbecho corto, del sembrado doble y los huertos familiares. Sin embargo, la gran problemática de estos sistemas es que no son difíciles de rastrear en el contexto arqueológico, por esto mismo es que resulta difícil asegurar cual sería el nuevo sistema de cultivo adoptado por los mayas.

Sea cualquiera que haya sido, lo importante es no perder de vista la necesidad primaria de obtener alimento, ante esto, los mayas debieron haberse embarcado en un programa de intensificación agrícola, utilizando técnicas nuevas, y por lo tanto, con consecuencias futuras desconocidas. Culbert (1995) dice que “En términos de resultados a corto plazo, el programa Maya de intensificación agrícola fue todo un éxito”, esto porque se logró producir suficiente comida para sostener una ciudad densamente poblada, cosa que con el sistema de  milpas nunca hubiese sido posible. Pero, la problemática es la que se desarrolla a largo plazo. Se logra la autosuficiencia alimentaria pero a costa de un grave daño a su ambiente (salinización de los suelos, la erosión de las colinas). Para el momento en que los Mayas se percaten de las consecuencias, sería demasiado tarde para una sociedad acostumbrada a los sistemas de intensificación.

Culbert (1995) también habla sobre la deforestación. Los registros de polen muestran una clara disminución de este (aparentemente en el Clásico Tardío) lo que indica que los árboles fueron talados en exceso. Según climatólogos, la deforestación puede provocar consecuencias adversas en el clima, lo que agrega otro problema ecológico que pudo haber entrado en la fórmula causante del “colapso”.

Agregando información nueva, un reciente estudio de Ebert et al (2019) indica que para los siglos 750 y 900 d.C. (Clásico Terminal) en Cahal Pech, Bélice, existía una gran dependencia del maíz como principal fuente de alimentación, tanto como para la gente normal como para la elite. Inclusive se menciona que fueron estos últimos lo que promovieron el cultivo en exceso de este cereal. No hay que olvidar que el maíz es una planta que requiere de mucha agua para sobrevivir. También se menciona en el artículo que la evidencia señala que en los siglos 300-100 a. C. (Preclásico tardío) el consumo de alimentos provenientes de la agricultura era más variado, teniendo en la dieta calabaza, chile y otros, esto para amortiguar la falta de algún alimento en épocas de sequía.

No sorprende que si combinamos los datos ya antes mencionados (que coinciden en temporalidad) se hace evidente que en diversas zonas del área maya se está viviendo un grave problema medioambiental que fue suscitado por un uso desmedido de la tierra, tala desmedida de árboles para siembra (o para otras actividades) o por la siembra de un solo cultivo en grandes áreas durante un largo período, provocado por la llegada de nuevas personas que huían de la situación de conflicto de sus lugares de origen.

Es importante tomar el entorno ecológico como un factor importante que ayudó a provocar el abandono de sitios del Clásico Terminal, sin embargo bien lo dice Culbert (1995): “El afirmar que los factores ecológicos deben ser parte de la explicación, sin embargo, no significa que éstos sean los únicos factores detrás del Colapso Maya, ni que fueron el primer punto donde el sistema empezó a fallar”.

Cómo pudiste ver, el abandono de las ciudades mayas no fue algo catastrófico que se dio de la noche a la mañana, sino que fueron una serie de hechos aislados que se fueron acumulando hasta llegar a un momento de tensión muy fuerte que sólo pudo “solucionarse” con una migración masiva lejos de las grandes urbes. Si te quedaste con ganas de saber un poco más del tema (porque aquí sólo se numeran los aspectos más significativos) te dejamos el documento completo para que descargues y con más calma lo analices:

Sin mas que agregar, me despido, no si antes pedir que compartas nuestro contenido con tus amigos para que nuestro trabajo tenga mayor difusión y podamos acabar con todos los mitos arqueológicos.

Bibliografía:

Claire E. Ebert, Julie A. Hoggarth, Jaime J. Awe, Brendan J. Culleton, Douglas J. Kennett.

2019 The Role of Diet in Resilience and Vulnerability to Climate Change among Early Agricultural Communities in the Maya Lowlands. Current Anthropology.

Culbert, T. Patrick

1995 Población, subsistencia y el Colapso de los Mayas del Clásico. En VIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1994 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.666-672. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

Demarest, Arthur A.

2001 Nuevos datos y modelos complejos del colapso de las ciudades arqueológicas en Petén. En XIV Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2000 (editado por J.P. Laporte, A.C. Suasnávar y B. Arroyo), pp.390-405. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala (versión digital).

Foias, Antonia E. y Ronald L. Bishop

1994 El colapso Clásico Maya y las vajillas de Pasta Fina en la región de Petexbatun. En VII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1993 (editado por J.P. Laporte y H. Escobedo), pp.469-489. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

López  Austin Alfredo y Leonardo López Luján

2002  La periodización de la historia Mesoamericana en: Tiempo Mesoamericano I. En Arqueología Mexicana edición especial No.   11: 6-15.